El debate se centra en el carisma y la actuación de la China Suárez, a raíz de unas declaraciones de Susana Giménez. Graciela Alfano interviene, defendiendo a la China y cuestionando la autoridad de Susana para evaluar el talento actoral.
Se discute si la China Suárez posee carisma, con opiniones divididas. Se argumenta que un actor no necesita carisma, sino una buena interpretación y creíble personaje, cualidades que se atribuyen a la China Suárez, mientras se critica la falta de formación actoral de Susana Giménez.