Cuba atraviesa una grave crisis energética con cortes de luz que superan las 20 horas diarias. Esto se debe a termoeléctricas obsoletas por falta de inversión, escasez de combustible agravada por sanciones a las importaciones petroleras, y restricciones de Estados Unidos desde enero de 2024.
Países como Rusia y Brasil han enviado ayuda humanitaria para aliviar la situación. La asistencia busca paliar las dificultades de abastecimiento, cortes eléctricos y la presión sobre los servicios básicos que afectan a la población cubana.