Se critica la postura de la expresidenta Cristina Kirchner respecto a las Malvinas, considerándola un intento de apropiación política de un sentimiento nacional. Se argumenta que su sector político ha denigrado a Messi y ahora busca capitalizar el éxito futbolístico.
Se reflexiona sobre cómo la política a menudo busca generar conflicto y cómo, en momentos de unidad como el triunfo deportivo, algunos sectores intentan imponer su agenda, sintiéndose dueños del sentir popular.