Se critica la "indignación selectiva" de ciertos sectores que antes protestaban por la situación económica y ahora parecen desinteresados, a pesar de que la inflación era del 200% y los chicos no podían ir a la escuela.
Se cuestiona la falta de marchas de jubilados y universitarios, y se contrasta con la supuesta indignación selectiva que se observa. Se hace referencia a la época de Alberto Fernández y la inflación, y se sugiere que la gente se preocupa por ciertas cosas y no por otras.