La situación humanitaria en Sudán se agrava, con más de un millón de personas que han cruzado a Sudán del Sur. Se están llevando a cabo proyectos para proveer medicina básica, alimentación para niños y mujeres, así como la entrega de agua potable. La Policía Humanitaria juega un rol crucial en la distribución de agua, mientras se implementan sistemas de limpieza y se construyen letrinas.
Además, se capacita a promotores sociales de higiene para educar a la comunidad. A pesar de los esfuerzos, la escasez de recursos y la violencia contra las mujeres en organizaciones humanitarias presentan desafíos significativos para garantizar la asistencia necesaria a todos los desplazados y residentes.