Se compara la actual crisis por la calidad del aire en Nueva York con incidentes pasados, como la final de Boca-Cúcuta que se jugó con niebla. Se aclara que la niebla afecta la visibilidad, mientras que el humo de los incendios impacta directamente en las vías respiratorias.
La distribución de barbijos en la ciudad subraya la gravedad de la situación. Se discute la posibilidad de un cambio de sede como solución, aunque se reconoce la complejidad logística y el impacto en los asistentes.