Corea del Sur y Estados Unidos realizaron maniobras militares conjuntas récord, con la participación de 4.400 soldados y 600 equipos, incluyendo barcos. El objetivo es mostrar el poderío de la alianza militar ante Corea del Norte, que mantiene una postura provocadora hacia Corea del Sur, Japón y Estados Unidos.
Estos ejercicios buscan disuadir posibles agresiones y mantener la estabilidad en la región, reafirmando el compromiso de defensa mutua entre ambos países.