El partido entre Argentina e Inglaterra generó un patrón de consumo eléctrico inusual. Durante el encuentro, el consumo disminuyó drásticamente, alcanzando su punto más bajo durante los goles de Argentina y la finalización del partido.
Se observa una gráfica con forma de "W" que detalla las variaciones del consumo eléctrico. La pausa de hidratación generó picos de consumo, mientras que los momentos de mayor tensión del partido provocaron una caída abrupta en la demanda eléctrica, ya que la mayoría de los argentinos se encontraba frente al televisor.