La actitud positiva y la confianza son claves para afrontar la final del Mundial, según se desprende de las conversaciones con ciudadanos.
Se destaca un cambio en la mentalidad colectiva, pasando de la superstición ("no la mufé") a la creencia en las propias capacidades ("pensemos que vamos a ganar"). Se enfatiza la importancia de la inteligencia emocional y de focalizarse en mensajes positivos para transmitir confianza al equipo.
La idea es ir a la final "sin miedo y dando todo", independientemente del resultado. Esta mentalidad se aplica no solo al fútbol, sino a todos los aspectos de la vida.