Se vivió un clima de euforia y celebración en preparación para la final del Mundial. La frase "Las Malvinas son nuestras" resonó con fuerza, vinculando el orgullo deportivo con la causa nacional.
La expectativa por la final es máxima, con la consigna "vamos todos el domingo". Se plantea la pregunta de cómo transitarán los días previos al partido decisivo, manteniendo viva la emoción y la esperanza de obtener la copa.