Una clienta, Melina, visita Joyería El Tazador para comprar un reloj Cartier que había visto online. Necesita el reloj para una conferencia y decide adquirirlo tras hablar con Agustina, una empleada del local. Se destaca la belleza y el diseño del reloj, un modelo de oro con agujas de metal azulado y zafiro en la corona, inspirado en María Félix.
La clienta, impresionada por el reloj, decide comprarlo. Se acuerda un método de pago combinado (transferencia y tarjeta) y se le informa sobre la garantía de un año. El personal de la joyería prepara el reloj mientras la clienta realiza la transferencia.