Se analizó la estrategia de los centros argentinos, que se enviaban a media altura, apuntando a la "cintura" de los altos defensores ingleses. Esta táctica buscaba evitar el juego aéreo, donde la diferencia de estatura sería desfavorable para Argentina.
Los centros rasantes y a media altura fueron la opción predominante, buscando a jugadores como Rodrigo De Paul, McAllister y Nico González. En una jugada, un cabezazo de McAllister pegó en el palo, evidenciando la intención de buscar el gol por esa vía.
Esta estrategia de centros a media altura se consideró inteligente para contrarrestar la fortaleza física de los defensores ingleses, quienes se habían replegado masivamente en el final del partido. La precisión en los envíos y la búsqueda de espacios fueron clave para generar peligro.