Desde la asunción de Javier Milei, se han perdido más de 329.000 empleos formales en Argentina. Los puestos de trabajo registrados se redujeron de 9,8 a 9,5 millones.
En el sector privado, el achique fue de 235.000 asalariados, mientras que en la administración pública se perdieron 73.000 empleos y en casas particulares, 21.000. En el mismo período, cerraron más de 27.000 empresas registradas, pasando de 511.000 a 484.000.