El gobierno de Brasil, encabezado por Lula da Silva, reaccionó con firmeza ante el anuncio de Estados Unidos de imponer aranceles del 25% a productos brasileños.
Brasil calificó la medida de "injustificada" e iniciará un procedimiento formal ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) para frenar lo que considera una acción unilateral.
Se busca revertir esta política perjudicial para los intereses económicos brasileños.