En Córdoba, un hombre creó un bosque con forma de guitarra, plantando 7000 árboles para mantener vivo el recuerdo de su gran amor.
La obra, que abarca una superficie de 1200 metros de largo por 400 de ancho, es un homenaje de Pedro Martín Ureta a su esposa, quien falleció a los 25 años. La silueta de la guitarra, visible desde el cielo y fotografiada por la NASA, se ha convertido en un símbolo de amor eterno.