Se debate sobre la bandera de las Malvinas exhibida por jugadores argentinos tras el partido, un acto que, aunque no estaba premeditado, podría acarrear una sanción económica por parte de la FIFA. Se compara con otros eventos políticos como el del técnico de Egipto con la bandera de Palestina.
Se argumenta que la acción responde a un sentimiento de cercanía entre el equipo y la gente, y a la representación sentimental e histórica que la selección tiene para el país. Se considera que, de haber sanción, la AFA la pagaría con gusto.