El partido contra Inglaterra tuvo momentos de tensión, con Argentina sufriendo tras el gol inglés. Sin embargo, el equipo reaccionó, dominando el segundo tiempo y aprovechando la estrategia de Messi, quien recibió solo y anotó.
La defensa inglesa, con jugadores altos, no pudo contener los embates argentinos, ni por abajo ni por arriba. La superioridad de Argentina fue evidente, especialmente en los duelos aéreos, donde Lautaro Martínez también se destacó.
Se cuestiona la estrategia del técnico inglés, Thomas Tuchel, por replegarse excesivamente, lo que permitió a Argentina tomar el control. La victoria se atribuye a la combinación de fútbol y "huevos", reflejando la garra y determinación del equipo argentino.