Argentina continuaba atacando con gran determinación y "corazón", buscando el empate. Enzo Fernández y Montiel generaron centros peligrosos, pero la defensa inglesa lograba despejar. Julián Álvarez también buscó desequilibrar, pero se encontró con la resistencia rival.
Los comentaristas elogiaron la actitud del equipo argentino, destacando su lucha hasta el final. A pesar de las oportunidades creadas, el marcador seguía 1-0 a favor de Inglaterra, manteniendo la emoción y la tensión en el partido.