La Selección Argentina se consagró finalista del Mundial al vencer a Inglaterra por 2 a 1, con goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez. El equipo jugará la final del torneo por segunda vez consecutiva, enfrentándose a España en Nueva Jersey.
Tras la victoria, miles de argentinos salieron a las calles para celebrar. El Obelisco y diversas plazas del país se colmaron de hinchas que festejaron con banderas, camisetas y cánticos. Las caravanas y bocinazos se extendieron por todo el territorio nacional, creando un ambiente de euforia colectiva.