Se analiza el impacto psicológico en los oponentes de la Selección Argentina, cuya imprevisibilidad y capacidad de no rendirse, similar a la de Rafa Nadal, genera desconcierto. La tendencia del equipo a marcar goles en los últimos minutos (12 de 19 goles en el mundial después del minuto 75) es un factor que desmoraliza a los rivales.
Se describe cómo los equipos se ven superados y asustados ante la fortaleza de Argentina, llegando incluso a replegarse defensivamente. La jugada del gol de Lautaro, tras un centro de Messi con su pierna menos hábil, es un ejemplo de la claridad mental y la capacidad de ejecución en momentos de alta presión.
Se cuestionan las decisiones tácticas del entrenador inglés, quien planteó un partido defensivo a pesar de estar en ventaja, lo que facilitó la presión argentina. La fortaleza mental y la capacidad de sobreponerse a la adversidad son características distintivas de esta selección.