El país entero celebró la victoria de Argentina en un partido que trascendió lo deportivo para convertirse en un homenaje a la historia, la memoria y el corazón de su pueblo.
El emotivo momento de los jugadores con la bandera de Malvinas, a pesar de las prohibiciones, conmovió a todos, especialmente a las madres que vieron en la cancha el reflejo de sus hijos.
Un comentarista inglés reconoció la superioridad argentina, admitiendo que debieron haber ganado por un marcador más abultado, como 4-1, lo que subraya la intensidad del encuentro.
Para Messi, esta victoria tuvo un significado especial, y el gol anotado fue descrito como el más importante del partido, un momento compartido con la audiencia.