Se debate la importancia histórica del reciente partido de la Selección Argentina, comparándolo con otras finales y victorias. Se considera que el partido podría superar en relevancia a la final de 1990 y a la de 2014, a pesar de haber sido una derrota.
Se analiza el ritmo e intensidad del último partido, comparándolo con encuentros anteriores que requirieron tiempo suplementario. La pregunta sobre el estado físico de los jugadores para la final contra España es central, considerando el viaje, la diferencia horaria y la calidad del aire.