Se discute la influencia del arbitraje en la próxima final del Mundial y las expectativas sobre el desempeño de los árbitros. Se menciona que el árbitro principal podría ser un iraní nacionalizado australiano, y se compara con árbitros de renombre como Colina.
Se critica la idea de que Argentina haya sido beneficiada en partidos anteriores, argumentando que no hubo injusticias que justifiquen tales afirmaciones. Scaloni busca que el árbitro y el VAR sean del mismo país para evitar problemas de dialecto o frases, sin importar la nacionalidad específica del árbitro.