Durante la transmisión de un partido, se observó un aumento de tensión que afectó a personas con problemas cardíacos o presión alta. Se reportaron varios casos de personas atendidas por el SAME, incluyendo jóvenes de entre 38 y 50 años, e incluso una persona de 20 años.
Los episodios cardíacos y el aumento de la presión arterial se atribuyen a una combinación de mala alimentación, estrés y la intensidad del evento deportivo. Se recomienda cuidado especial para personas con afecciones preexistentes.
Como medida para canalizar la tensión generada por el partido, se sugiere no mirarlo solo y buscar formas de liberar el estrés, como hablar con otros, realizar actividades físicas o incluso tareas domésticas. Se mencionan ejemplos como caminar, hacer remo o limpiar, con el objetivo de gestionar la energía acumulada de forma interna.