Una masa de nubes proveniente de 3.000 focos de incendio en el sur de Canadá ha afectado gravemente la calidad del aire en Nueva York y New Jersey, superando los 151 puntos en el índice de calidad del aire y se teme que alcance los 200.
Se espera que las lluvias y vientos fuertes ayuden a disipar la nube tóxica. A pesar de la complejidad de la situación, se especula con motivaciones políticas, ya que el alcalde de Nueva York es opositor a Donald Trump.
Se están repartiendo barbijos en la ciudad y se considera la posibilidad de un cambio de sede para la final, lo que implicaría una complicación logística importante para los asistentes.