Se aborda la adicción a las redes sociales como un fenómeno que afecta a la sociedad, llevando a una conexión constante y a la dificultad para desconectar.
Se compara esta dinámica con la forma en que los medios nos acostumbran a la inmediatez, generando una necesidad de estar siempre informados y conectados.
Se plantea la necesidad de combatir esta tendencia para mantener un equilibrio y evitar caer en patrones de comportamiento compulsivos.