Se estima que alrededor de 300.000 personas se congregaron en la Avenida 9 de Julio y los alrededores del Obelisco para celebrar la clasificación de Argentina a la final del Mundial. A pesar del paso de las horas, miles de personas continuaban en el lugar pasada la medianoche.
Se implementó un operativo de limpieza para rehabilitar el tránsito en la avenida. Los festejos también se extendieron a aeropuertos, como el de Córdoba, donde los pasajeros vieron el partido y celebraron la victoria.