Se enfatiza que Wanda Nara se opuso al viaje de sus hijas a Miami con Mauro Icardi, argumentando falta de detalles en el pedido. Sin embargo, ella misma habría llevado a las niñas a París sin la debida autorización.
Se compara la situación con la oposición de Wanda al viaje de Icardi, señalando una aparente contradicción en su accionar y cuestionando la legitimidad de sus acciones al no cumplir con los mismos requisitos que exigía.