Tras la victoria argentina, Victoria Villarruel expresó su alegría y reafirmó que "no era un partido más", contradiciendo la postura del presidente Javier Milei. Villarruel compartió en redes sociales videos del desembarco en Malvinas y evocó su historia personal ligada a la guerra, ya que su padre fue excombatiente.
Esta discrepancia en la visión sobre el partido evidenció una "grieta" o distancia entre la vicepresidenta y la Casa Rosada, mostrando diferentes interpretaciones sobre cómo abordar temas sensibles como las Malvinas en el contexto deportivo.