La victoria de Argentina se interpreta como un triunfo deportivo que revitaliza la voluntad del pueblo argentino por la recuperación de las Malvinas, un sentimiento que figuras como Maradona y la actual selección logran encarnar.
Se critica la "desmalvinización" y se denuncia la presencia de la foto de Thatcher en la Casa de Gobierno como una vergüenza, reafirmando la importancia de reivindicar las islas.
A pesar de las divisiones, la unión en torno a Messi y Maradona simboliza la fuerza del pueblo argentino, que demuestra su voluntad y orgullo nacional.