Tomás relató la dura experiencia de maltrato familiar que vivió, detallando cómo la violencia estaba naturalizada en su hogar y cómo esto lo afectó profundamente.
El joven describió la manipulación emocional, los insultos constantes y la falta de amor que sintió durante su infancia y adolescencia. Explicó que, a pesar de las apariencias de una familia perfecta en redes sociales, la realidad era muy diferente, marcada por la crítica y la desvalorización.
Tomás destacó la importancia de la terapia para poder procesar estas experiencias y sanar. Mencionó que el proceso fue difícil, con momentos de crisis y ataques de pánico, pero que logró salir adelante gracias al apoyo profesional y a su propia determinación. Agradeció el acompañamiento recibido y expresó su deseo de que su historia pueda ayudar a otros jóvenes que atraviesan situaciones similares.
Finalmente, Tomás enfatizó la necesidad de que sus padres busquen ayuda profesional para sanar sus propias heridas y poder tener una relación más sana con él y su hermana. Subrayó que el contacto cero es fundamental en este momento para su propio bienestar.