El camino de Argentina hacia la victoria ha estado marcado por el sufrimiento y la confianza, especialmente en partidos como el de Egipto donde la remontada se hizo esperar.
A pesar de las dificultades, el equipo demostró una fe inquebrantable, esperando el momento justo para destrabar los partidos. La victoria de hoy contra Inglaterra es un reflejo de esa resiliencia.
El segundo tiempo contra Inglaterra fue calificado como los mejores 45 minutos del equipo, demostrando un gran nivel de juego y la capacidad de revertir situaciones adversas.