La Selección Argentina llega con dudas físicas al crucial partido de semifinales contra Inglaterra. Los comentaristas señalan que los rivales parecen tener más resto, aunque esto ha sido disimulado por el corazón y la entrega del equipo.
Existe incertidumbre sobre la formación del mediocampo, con debates sobre la inclusión de jugadores como Simeone, Paz, Lo Celso o Barco, dada la importancia del encuentro y la necesidad de jugadores "curtidos". Se menciona la preocupación por el estado anímico de Rodrigo De Paul, quien habría sido visto cabizbajo.
Se destaca la importancia de encontrar un funcionamiento colectivo, especialmente en la mitad de la cancha, para apoyar a los delanteros. La estrategia de Scaloni para enfrentar a Inglaterra es un punto clave de análisis.
El partido contra Inglaterra tiene una carga emocional especial, recordando el enfrentamiento de 1986. Se espera un gran apoyo de los hinchas argentinos, con un banderazo multitudinario y la posibilidad de que la bandera argentina ingrese al estadio.
Se compara la situación de Argentina, que llega a su quinta semifinal, con la de Inglaterra, que no alcanzaba esta instancia desde 2018. Se prevé una importante presencia de hinchas ingleses en el estadio, estimada en alrededor de 24.000 personas.