Se abordan las medidas de seguridad para el partido Argentina-Inglaterra en Atlanta, con un despliegue de 1.600 agentes y controles estrictos para evitar incidentes.
Se informa sobre la prohibición de elementos con mensajes políticos o raciales, incluyendo banderas alusivas a las Malvinas, lo cual genera debate sobre la interpretación de la FIFA respecto a provocaciones.
Buti explica la logística de acceso de hinchas argentinos e ingleses, y la dificultad de mantenerlos separados una vez dentro del estadio. Se menciona la opinión de Tomás Tuchel sobre la imposibilidad de detener a Messi, y la sorpresa de que las Malvinas sean consideradas un mensaje político.