Se destaca la conducción de Scaloni al rodear y armar un equipo sólido para Messi, quitándole responsabilidad individual. A diferencia de épocas anteriores, el peso del equipo ya no recae únicamente sobre los hombros de Messi.
Se menciona la decisión de Scaloni de no sacar a De Paul, una medida que demuestra confianza y manejo del grupo, a pesar de los rumores que sugerían influencia de Messi. La gestión del técnico es clave para el funcionamiento del equipo.