El director técnico de la Selección Argentina, Lionel Scaloni, consideró a Juliano Simeone como una opción táctica clave para el partido contra Inglaterra. Inicialmente, pensó en él para reforzar la defensa y el ataque en la zona de Reilly, pero finalmente optó por colocar a Spence en la banda derecha. Sin embargo, Simeone fue introducido para aportar velocidad y romper líneas, algo que se necesitó contra Suiza y que Molina solo pudo lograr en momentos específicos.
Simeone, descrito como un "todoterreno" con un gran despliegue físico, tiene la capacidad de romper líneas y se proyecta al ataque desde atrás. Su inclusión también busca mantener la atención en las proyecciones ofensivas por su banda.
El análisis táctico también incluyó la presencia de Lionel Messi, esperando que tenga una actuación destacada como en ocasiones anteriores. La estrategia de Scaloni parece enfocada en potenciar la velocidad y la capacidad de desequilibrio del equipo frente a un rival como Inglaterra.