Se analiza la estrategia de Scaloni para el partido contra Inglaterra, contemplando la posibilidad de una línea de cinco defensores para asegurar el resultado.
Se discute la inclusión de laterales volantes y la necesidad de mantener tres defensores para cubrir las contras rápidas, especialmente ante la velocidad de los extremos ingleses.
Se señala el riesgo de esta táctica debido a la potencia de los extremos rivales y la posible falta de marca de los laterales en comparación con Molina y Tagliafico.