Scaloni expresa su orgullo por el grupo humano y la hermandad del equipo, destacando la lucha hasta el final y la no rendición ante las adversidades. Agradece profundamente a los jugadores por su entrega.
Reconoce la importancia de los jugadores que no participan activamente pero apoyan al equipo, así como de aquellos que ingresan desde el banco y resultan fundamentales. Subraya que el fútbol y la vida se tratan de darlo todo hasta el final.