Se relató un episodio clave en la carrera de Ricardo Ford, cuando estuvo a punto de cerrar un acuerdo contractual sumamente importante, pero se encontró llorando por Virginia.
Al parecer, había un desacuerdo económico entre Ford y Virginia, lo que motivó la intervención de la persona que estaba cerrando el trato para mediar y compensar la diferencia, buscando salvar el acuerdo.
Se mencionó que la brecha entre lo ofrecido por Ford y lo solicitado por Virginia no era tan grande, lo que hacía factible una posible conciliación.