La República Dominicana intensificó su política de control migratorio con un operativo que resultó en la detención de 3.574 extranjeros irregulares y la repatriación de 3.311 en tres días.
El despliegue se llevó a cabo en 27 provincias, con énfasis en el Gran Santo Domingo y la línea divisoria con Haití. Las autoridades aseguraron que las retenciones se realizaron respetando el debido proceso y la ley general de migración.
Este operativo busca enfrentar los desafíos que representan los flujos migratorios clandestinos para la seguridad y el balance socioeconómico nacional.