El precio del petróleo ha vuelto a subir, impulsado por las hostilidades y la incertidumbre en Oriente Medio, con el barril de referencia WTI alcanzando los 80.20 dólares y el Brent los 85.88 dólares.
La escalada del conflicto en la región y el cierre del Estrecho de Ormuz, una ruta crucial para el transporte de petróleo, generan dudas sobre la estabilidad de los precios y la seguridad energética global.