El periodista Rulo describe la emoción vivida durante la cobertura de la semifinal, relatando su estado de estrés y posterior desahogo con el primer gol. Las lágrimas y abrazos marcaron el momento de euforia compartida en la cancha.
La cobertura se extendió por 32 días, culminando en un momento histórico para el equipo y sus seguidores. La intensidad del partido y la posterior victoria generaron una profunda conmoción.