Se describe la creciente tensión y rivalidad entre Argentina e Inglaterra a medida que se acerca el partido definitorio. Se observan dos culturas futbolísticas distintas: la inglesa, más machista y con predominio de hombres consumiendo alcohol, y la argentina, familiar y con gran presencia de mujeres y niños.
Se implementará un gran operativo de seguridad, con la participación de fuerzas como el FBI y la DEA, debido al alto riesgo que representa el encuentro. Se espera un despliegue policial significativo para prevenir incidentes.
La seguridad se extiende a puntos sensibles de la ciudad, y se toman precauciones para evitar conflictos entre las hinchadas, que se anticipa, estarán muy mezcladas y conectadas.