Naciones Unidas denuncia que los ataques en Ucrania se han masificado y extendido a zonas densamente pobladas, alejándose del frente de batalla.
Este cambio en la estrategia bélica genera un temor impresionante en la población, ya que los ataques ocurren en áreas urbanas, con edificios y calles afectadas, no solo en descampados.
El informe de la ONU señala que el 45% de las víctimas civiles están relacionadas con este tipo de ataques en ciudades como Kiev e Impló, lo que eleva la preocupación por la seguridad de los ciudadanos.