Se analiza la aparente desconexión entre los resultados de la selección argentina y el humor social o político. Se menciona el Mundial de Sudáfrica 2010, donde a pesar de la eliminación del equipo, Cristina Kirchner obtuvo un alto porcentaje de votos en las elecciones posteriores.
Se contrasta esta situación con el Mundial 2014, donde el buen desempeño de la selección coincidió con un contexto político diferente, y se señala que el peronismo no logró mantener el poder en las elecciones siguientes, ganando Mauricio Macri.