El Mundial está sorprendiendo en Estados Unidos, donde el fútbol gana terreno, en gran parte gracias a la presencia de Lionel Messi y su paso por la MLS.
A pesar de las críticas iniciales sobre el nivel de la liga estadounidense y la forma de Messi y De Paul, el equipo argentino ha demostrado una gran fortaleza, remontando partidos clave y mostrando una mentalidad ganadora bajo la dirección de Scaloni.
La semifinal contra Inglaterra fue particularmente emotiva, considerada por muchos como una final anticipada, y resalta la importancia de este equipo y su entrenador.