La alegría desbordante de los hinchas argentinos se trasladó a las calles de Buenos Aires, con familias enteras caminando de la mano por la Avenida 9 de Julio, rumbo al Obelisco para celebrar la victoria del equipo.
Incluso los más pequeños, como Faustina de seis años, expresaron su entusiasmo por ir a festejar, a pesar de que el foco principal estaba en Lionel Messi, también se reconoció el gol de Lautaro Martínez.