Lionel Messi, capitán de la Selección Argentina, expresó su alegría por alcanzar una nueva final del mundo y pidió a los argentinos disfrutar del momento. Aseguró que el equipo dio el último paso y que ahora "será lo que Dios quiera".
Scaloni, por su parte, manifestó su orgullo por el equipo, recordando que hace 40 días se veían complicados. Destacó la mentalidad, fuerza, carácter y temperamento del grupo para reponerse de los momentos difíciles, lo que parece ser el motor que los impulsa a dar lo máximo.
Se resalta que, aunque dar lo máximo no garantiza la victoria, sí ofrece tranquilidad. La Selección Argentina, por suerte, deja todo y gana, demostrando una fortaleza que va más allá del fútbol.