Se relata la historia de las joyas más emblemáticas de Elizabeth Taylor, comparando su colección con la de la Reina Isabel II.
Se detallan tres piezas icónicas: el diamante Taylor Barton, la perla peregrina y el diamante cruz, con sus historias de adquisición y posesión por figuras históricas y celebridades.
Se mencionan las conexiones de estas joyas con personalidades como Richard Burton, Felipe II, Napoleón III y Grace Kelly, destacando su valor histórico y monetario.