Se revelan las insólitas cábalas que acompañaron a la Selección Argentina en su camino hacia la victoria en el Mundial de México 1986, bajo la dirección de Carlos Bilardo.
Entre las costumbres más destacadas se encontraban la prohibición de comer pollo, escuchar siempre la misma música (incluyendo temas de Sergio Denis, Bonnie Tyler y el tema de Rocky), y la custodia de los mismos policías para el micro del equipo.
Además, se detalla la rutina de Bilardo, quien pedía prestada la pasta de dientes a Brown y realizaba llamadas diarias a su esposa, mostrando la importancia que se le daba a estos rituales para asegurar el éxito deportivo.